22.9.10

Perdida

Barcelona, 2007

Vuelvo de la huerta al consumo envasado en plástico.






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6 comments:

Pep Salvet dijo...

Avui he anat a buscar bolets amb la Bufona la Perla i el Tro, he omplert un cistell de pebrassos, mentre les rames de boix m'acariciaven la pell i l'olor del Romani, la Farigola, el Ginebre i milers de plantes mes m'omplien els pulmons.
Jo, algun dia no tornaria.

Anónimo dijo...

No todo en la ciudad es consumo envasado en plástico, ni todo en el campo es idílico... Hay que ser cauteloso en este aspecto y no caer en la descalificación fácil. En todos los sitios se puede disfrutar, aprender, enseñar, protestar, educar...
Si me dan a elegir, me quedo con el campo, con la serenidad que se respira, con el compromiso que hay que mostrar con la naturaleza, con todo lo que esta te enseña y te da, aunque exige un poco de tu parte para no romper el equilibrio. Creo que merece la pena.

Anónimo dijo...

No todo en la ciudad es consumo envasado en plástico, ni todo en el campo es idílico... Hay que ser cauteloso en este aspecto y no caer en la descalificación fácil. En todos los sitios se puede disfrutar, aprender, enseñar, protestar, educar...
Si me dan a elegir, me quedo con el campo, con la serenidad que se respira, con el compromiso que hay que mostrar con la naturaleza, con todo lo que esta te enseña y te da, aunque exige un poco de tu parte para no romper el equilibrio. Creo que merece la pena.

Anónimo dijo...

Caguen la .... le ha dado dos veces al botón de publicar sin darme cuenta.
Lo siento.

diario visual dijo...

Bueno lo he leído dos veces sin tener que volver atrás : )

No todo en la ciudad es consumo
envasado en plástico pero sí que la mayoría del envasado en plástico se encuentra en las ciudades aunque sus residuos vayan a parar a los ríos y océanos, u otros parajes naturales. “Ni todo en el campo es idílico..." estamos de acuerdo "En todos los sitios se puede disfrutar, aprender, enseñar, protestar, educar..." por supuesto, en esas estamos... algunos textos exponen tan sólo una idea abstraída de un todo. Una pequeña parte de un pensamiento más global.

Pero, sinceramente, al contrario que en el campo donde lo que no me gusta tanto lo soporto mucho mejor, me adapto más fácilmente, lo sé compensar o rectificar de una manera más natural y auténtica, en la ciudad todo me es más forzado y cansino, cada vez me cuesta más enseñar, protestar, educar, cada vez me requiere más esfuerzo adoptar una actitud positiva y constructiva. Es como luchar contra Goliat.

He pasado la mayor parte de mi vida en la ciudad y sé disfrutarla mucho, no lo puedo negar (pero también es cierto que las detesto en la misma medida y a menudo necesito salir de ella). Me encantan ciertas cosas que me ofrecen las urbes pero otras me entristecen enormemente. También sé disfrutar de lo que me ofrece el campo, que aunque no sea un lugar cómodo, es el lugar donde encuentro fácilmente el equilibrio y la coherencia entre mi manera de pensar y mi manera de vivir y mis necesidades y mis gastos… lo he vivido menos (tal vez por eso mi inconsciente, año tras año, me esté pidiendo más estar en esos parajes naturales). A mi si me dan a elegir, también me quedo con la Naturaleza, mar (navegando) o montaña (con la huerta).

Las ciudades desequilibran el planeta. La sobreproducción, el consumo desaforado, la contaminación, las construcciones artificiales, es insostenible ... y me colapso al pensarlo, al vivirlo, al ver masas de gente sin rumbo dejándose llevar por la ansiedad consecuencia de la vida que llevan, y me siento impotente, es entonces cuando pasa lo que tú dices "descalificación fácil". Y me enfado, porque, a la vez, son hábitos sencillos de cambiar aunque requieren de un gran cambio personal. Yo creo que "gota a gota se forma un océano" pero lamentablemente es más complicado de lo que parece y vivir el "less is more" en una ciudad cosmopolita no tiene nada de agradable. Son demasiado hostiles.

És una reflexió arrel d’una contradicció sorgida de camí al súper “dondetodoestáenvasadoenplástico” a la gran ciutat de Barcelona just a la meva tornada de Bierge (Huesca) d’on Salvet, jo m’he portat una caixa de cebes, figues, carbassons, porros i tomàquets collits de l’horta de la meva col•lega Laura, que aprofitin els bolets…

Y mil gracias por vuestros comentarios que siempre me hacen repensar...

Anónimo dijo...

Yo nunca he vivido en una ciudad grande, de hecho, el pueblo en el que he vivido toda mi vida es una décima parte en tamaño de cualquier barrio de cualquier gran ciudad. Pero aquí también se notan todas esas malas costumbres que el ser humano está adoptando en la sociedad actual. Quizás no sea el tamaño de la ciudad/pueblo lo que importe, sino la naturaleza de sus habitantes, su forma de actuar, de pensar, la ubicación de la misma, la forma de ganarse la vida que tiene esa gente... son muchos factores los que pueden alterar el producto. Y en mano de quien está darle un giro a la situación? Difícil respuesta...

Que os aprovechen las verduras y las setas que habéis cogido en el campo. La verdad es que saben mejor que las que se venden en los supermercados. Hay que cuidar la tierra sin abusar de ella para que esta nos recompense.